| A finales de siglo pasado la dificultad de las comunicaciones entre
Sóller y Palma favorecieron el nacimiento de una línea de
ferrocarril que se inauguró día 16 de abril de 1912. Desde aquellos
momentos hasta la actualidad, el Tren de Sóller ha transcendido hasta el
punto que todos los mallorquines lo consideran patrimonio de todos.
Sus vagones de madera, hierro y cristal han sobrevivido al paso de
las décadas y a las corrientes del nuevo diseño.
El recorrido del Tren ofrece unos paisajes que solo se pueden
contemplar desde estos caminos de hierro. Desde Bunyola, un inmenso vergel
empieza a deslizarse por las montañas con túneles que cruzan la sierra
d'Alfàbia, con un total de doce bocas abiertas a las montañas que rodean
el valle de Sóller.
En la salida de uno de los túneles construidos se ve por primera vez el
valle de Sóller con toda su magnificencia. En este punto se para el que
llamamos "tren turístico", que permite fotografiar la belleza del valle y
de la sierra. Ya no queda mucha distancia para llegar a Sóller, unas
cuantas curvas y interesantes acueductos cerraran los 27 km. que separan
Palma de Sóller, hasta el centro de la ciudad.
Desde el centro histórico y
cívico de Sóller, podemos acceder a otro de los encantos de la zona: el
puerto de Sóller el tranvía, que se construyó un año después que el
ferrocarril, une Sóller con el Puerto de Sóller, con el orgullo de ser
considerado el primero y último tranvía de
Mallorca. |